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Robots revolucionan reparaciones de aerogeneradores

Después de más de 18 meses en operación y haber reparado más de 150 palas de aerogeneradores terrestres dañadas por la lluvia en tres continentes, el robot patentado de la compañía danesa Rope Robotics, líder en el mantenimiento robotizado de palas, ha demostrado ser una solución eficiente y rentable para los propietarios de turbinas. La tecnología de Rope Robotics permite una reparación de las palas de aerogeneradores hasta cuatro veces más rápida y a mitad de coste en comparación con las alternativas manuales.

Los daños causados por la erosión de la lluvia son cada vez más graves y pueden comprometer el rendimiento aerodinámico del álabe, incluso llegando a provocar su rotura y costosas paradas de la turbina. Antes, los técnicos tenían que descender en rappel desde la góndola hasta el álabe y trabajar con productos químicos nocivos, lo que presentaba un entorno de trabajo de alto riesgo y dependía de las condiciones meteorológicas. Las reparaciones de Rope Robotics, en cambio, son rápidas, rentables, eficaces y seguras, permitiendo a los técnicos realizarlas en todas las condiciones meteorológicas, excepto en las más inclementes.

El robot “BR-8” de Rope Robotics es el encargado de restaurar hasta un 3% de la producción energética en menos de un día por pala y a la mitad de coste que las soluciones manuales. Los nueve robots que Rope Robotics ha puesto en el mercado han sido utilizados en países como Estados Unidos, Canadá, Sudáfrica y Europa y han recibido muy buenas opiniones de sus clientes. Después de seis meses, la inversión en el servicio de reparación robotizada ha resultado ser rentable, según los cálculos de la compañía.

El núcleo del sistema es un robot equipado con sensores visuales que maneja las herramientas de reparación a través de un brazo flexible. Los técnicos pueden supervisar el robot desde cualquier lugar, ya sea en situ o a distancia. El robot de 150 kg se sujeta primero a unas cuerdas ancladas en la góndola antes de ser izado a unos 100 metros del suelo sobre la pala dañada, que se ha fijado en posición vertical. Un sistema de vacío permite que el robot se fije firmemente a la pala, mientras que los motores le permiten moverse por ella.

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